Martes ciego

Miras y miras, vuelves a mirar. Unos ojos vacíos, un corazón candente y destrozado. Ansias locas por amar, ya casi no puedo ni respirar. Una espina se atasca en mi pecho ,me corta la respiración, lentamente, en aumento. Gritos ahogados, sonidos mudos. Mis fauces se abren incapaces de emitir nada, mis cuerdas vocales desafinadas y maltrechas han dejado de funcionar. Muecas, convulsiones, calor, presión. No sé que me pasa, no logro comprender. Días aciagos bajo un telón de nubes grises. Ya no veo, ya no soy dueño de mi cuerpo. Los minutos se estiran y estiran tirando de mi cuerpo hacia abajo.

Nada más, ya está.

Me precipito al vacío. Adiós.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s